Cómo definir tu plan a largo plazo


Planificar. Plan a largo plazo. Acciones. Rumbo. Reinventarse

Planifica tu proyecto más grande

Gran parte de mi carrera profesional la he dedicado a la gestión de proyectos y obras hoteleros. Para poder terminar cualquier hotel en el plazo previamente establecido para llevarlo a cabo, y según los resultados esperados, todo empieza con hacer una buena planificación.

Esta es la herramienta que te permite establecer el camino a recorrer, y después llevar a cabo la secuencia de los pasos sucesivos a dar, y controlar que se lleve a cabo en los correspondientes tiempos asignados a cada uno de esos pasos. De manera que si cumplimos la planificación previamente establecida, lograremos cumplir nuestro objetivo en el plazo previsto.

Tras muchos años haciendo multitud de planificaciones en mi trabajo, me di cuenta que me faltaba por aplicarlo a mi proyecto más grande; mi propia vida!

Si miras a tu alrededor y te fijas en las personas que consideras que tienes éxito, todos tienen una cosa en común. Y es que cada uno de ellos ha tenido un plan y lo ha seguido, hasta el punto de conseguir lo que se había propuesto.

Porque para tener aquello que deseamos, lo tenemos que perseguir a conciencia. Si, por ejemplo, algún día queremos tener dinero en abundancia, podemos esperar a que un día de repente nos convirtamos en ricos, o por el contrario pensar cómo podremos conseguirlo, hacer un plan y después llevarlo a cabo. Así que me puse manos la obra e hice mi plan. Los pasos  a seguir para que puedas elaborar el tuyo son los siguientes:

Define la foto

En el post anterior has descrito tu vida de ensueño. Ahora vamos a establecer las metas en cada una de las áreas de tu vida.

Escribe en un papel, definiendo de la manera más concreta posible:

  • ¿cómo te gustaría que fuera tu vida nueva?
  • ¿en qué exactamente consiste el objetivo que te quieras marca?

Te pongo algunos ejemplos:

Salud

  • ¿cuántos km quieres ser capaz de correr en una hora?
  • ¿cuánto quieres pesar?

Amor y relaciones

  • ¿cómo quieres que sea la relación con tu pareja?
  • ¿quieres tener una familia?
  • ¿quienes tus amigos?

Vivienda

  • ¿dónde quieres vivir?
  • ¿cómo es tu vivienda?

Posesiones

  • ¿qué cosas quieres tener en propiedad?

Trabajo

  • ¿a qué te dedicas para tener ingresos?
  • ¿a qué otras actividades dedicas tu tiempo?
  • ¿en qué lugar quieres trabajar?

Dinero

  • ¿cuánto dinero quieres ganar?

Con esto habrás definido “the big picture” (la foto grande) del conjunto de tu vida de ensueño. Date cuenta que todas las áreas de tu vida están interrelacionadas, y que un cambio en cualquiera de ellas afecta a las otras áreas.

 

Define un plazo

Ahora que has definido “qué” es lo que quieres conseguir, toca establecer el tiempo que quieres tardar en conseguir tus nuevos objetivos.

Aquí la regla de oro es: Empieza con el fin en mente. Puedes hacer un plan para el plazo que necesites: el día de mañana, esta semana, el próximo mes, el año en curso, los próximo 5 años, …10 años,…

Lo importante es que tengas esa visión general de adónde quieres llegar a  largo plazo. Sea cual sea el plazo que estás planificando, tu plan tiene que ser consecuente con tu plan de vida.  Lo importante es saber cuál es el destino final al que quieres llegar.

Teniendo claro cuales son tus metas finales, podrás determinar cuál es el camino necesario y cuáles son los pasos que has de dar.

 

Evalúa tu situación actual

Lo siguiente que tendrás que hacer es comparar tus objetivos a largo plazo con tu vida actual. En cada una de las áreas, determina qué pasos tendrás que dar y en qué orden para poder llegar a tu meta.

¿qué cosas nuevas tienes que hacer, aprender o conseguir?

 

Establece los pasos por orden cronológico

Primero, hemos fijado las metas a las que queremos llegar. Una vez hayas hecho eso, comienza a planificar hacia atrás hasta que llegue al día de hoy. Ve poniendo los diferentes pasos, por orden cronológico.

 

Ponle fecha a cada paso

¿en cuánto tiempo quieres y puedes conseguir cada cosa?

Aquí el truco está en conseguir un equilibrio entre ser ambicioso y a la vez realista.

El plazo ha de ser lo suficientemente ambicioso para que te suponga un esfuerzo considerable, de manera que te empuje a salir de tu zona de confort. Y a la vez tiene que ser un plazo factible, de manera que haciendo ese esfuerzo grande puedas cumplirlo.

Coge tu planing y ponle fechas en la que tienes que haber cumplido cada paso.

Por último,  comprueba que el plan termina en la fecha final que te habías propuesto.

 

Ve de lo general a lo particular

Empieza por describir los pasos o fases grandes, y luego descompónlos en pasitos más pequeños.

Por ejemplo, si estás definiendo un paso es “perder 6 kilos este año”, lo puedes descomponer en 6 pasos más pequeños de “perder 1 kilo” y asignarle un plazo de 2 meses a cada uno.

 

Establece hitos parciales

Si vas poniendo hitos parciales, lo que logras es descomponer aquel objetivo grande y lejano, en objetivos parciales más pequeños y más cercanos. Estos hitos supondrán a la vez los puntos de control más relevantes, para que puedas controlar que sigues ‘ en tiempo’ para la consecución de tu meta final.

 

¿Por qué hacer un plan?

Si haces un plan, sea cual sea el plazo y el objetivo, tendrás muchos beneficios:

  • Tendrás los diferentes pasos que tienes que dar, organizados por orden, y con los tiempos de los que dispones para cumplirlos, asignados.
  • En todo momento tendrás esa visión global de tu progreso, y podrás prever los siguiente que tienes que hacer.
  • Podrás enfocar mejor todo tu atención y esfuerzo a la tarea que tienes que llevar a cabo en cada momento.
  • Te ayudará a revisar tu progreso durante todo el proceso y detectar los posibles desvíos a tiempo, lo que te permitirá buscar soluciones para seguir en línea con tu plan.
  • Descomponiendo el objetivo en pasitos más pequeños, logras que se convierten en acciones más factibles de conseguir.
  • Cumplir tu plan es la mejor manera de conseguir el resultado deseado.

Como dijo Benjamin Franklin, antiguo presidente de los Estados Unidos y pionero en la gestión del tiempo; “Failing to plan is planning to fail”.

Un plan, en sí, no garantiza el éxito. Pero no tener un plan es garantía de no tener éxito.

Si quieres conseguir un resultado, tienes que empezar por establecer un plan. Empieza por definir la foto grande.

Establece el objetivo final y planifica hacia atrás. Ve de lo general a lo particular; descompón el camino a recorrer en pasos y plazos concretos. Y cada paso a su vez en pasitos más pequeños.

Después, a la hora de ejecutar tu plan, tienes que ser consecuente, trabajar duro y de manera consistente, ir controlando que vas el línea con los hitos de tu plan, tomando las medidas pertinentes para evitar, corregir y/o recuperar posibles retrasos. Así hasta que llegues a tu meta. Si planificas bien y ejecutas bien, el éxito estará al alcance de tu mano.

 

Da el primer paso

Y ahora que has elaborado tu plan, toca lo más importante; ¡llevarlo a cabo!. Verás que aquel objetivo lejano comienza por dar el primer paso. Coge la primera acción de tu plan, y comienza ya…. ¡A POR ELLO!

 


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