Meditación: el poder secreto de las personas de éxito


Uno de los hábitos más importantes que he formado, es la Meditación.

Siempre había sido muy reacio hacia “eso de Meditar”. Lo echaba en el mismo en el saco que el yoga, y lo veía como algo que solo hacían los “hippies”. Reconozco que era por puro prejuicio y desconocimiento.

A principios de diciembre de 2018, por casualidad leí un artículo sobre Steve Jobs en el que se mencionaba que el fundador de Apple solía meditar. En ese momento no le presté mayor atención.

Poco tiempo después escuché que la estrella del baloncesto Kobe Bryant también practicaba la meditación. Fue entonces cuando me llamó la atención que dos personas que siempre habían sido una referencia para mi (y a la vez tan diferentes entre si) tenían en común la meditación.

¿Sería la meditación ese poder secreto de las personas de éxito?, pensé….

Me picó la curiosidad por probarlo. Como no tenía ni idea de cómo había que meditar pensé que me vendría bien que alguien me fuera diciendo “lo que tenía que hacer” en cada momento.

Así que decidí a bajarme una aplicación de móvil para meditación guiada. Y desde entonces meditar se ha convertido en un hábito y forma parte de mi rutina matutina.

Al igual que la práctica de ejercicio ayuda a nuestro cuerpo a estar en forma físicamente, la práctica de Meditación ayuda a la mente a estar en forma.

¿Por qué meditar?

A mí, la meditación me ha ayudado a tener más paz interior y más enfoque.

Me ayuda a sentir menos estrés y a gestionar mejor las emociones de tristeza y miedo ante situaciones de adversidad.

Gracias a la meditación ahora también aprecio más todo lo que tengo, y soy más consciente todo lo que pasa en mi vida.

No soy perfecto ni mucho menos, pero la meditación ha supuesto una mejora sustancial en mi vida.

En primer lugar, porque me ha ayudado a entender mi propia mente. Antes de empezar con la meditación, nunca me había parado a pensar qué es lo sucede dentro de mi cabeza.

Como vimos en este otro artículo, tu mente vincula cada pensamiento concreto a una emoción determinada (basada en las creencias y experiencias almacenadas en tu subconsciente).

Eso genera un “comando” (positivo o limitante),  por el que reaccionarás y te comportarás de una manera determinada ante un pensamiento o situación concreta.

Esos “pensamientos en mi cabeza” simplemente ocurrían, yo me limitaba a seguir esos “comandos” de manera automática.

A día de hoy eso sigue sucediendo, pero cada vez soy más consciente de qué es lo que está pasando.

Y eso me permite elegir si quiero seguir esos comandos.

Ahora soy capaz de entender mejor a mi mismo (no completamente, pero sí sustancialmente mejor), lo cual me da más flexibilidad y libertad.

Si os tengo que recomendar un hábito, sin duda sería la meditación.

No digo que sea un hábito fácil de formar, pero puedes empezar con pasitos pequeños. Tampoco esperes ser bueno enseguida, con la práctica constante irás mejorando.

La buena noticia es que es una práctica muy sencilla, en esenciasolo necesitas cerrar los ojos y centrarte en tu respiración.

Consejos prácticos para iniciarte en la meditación

Te voy a dar unos consejos para que te puedas iniciar en la meditación.

Más que para convertirte en expert@, estos consejos te tienen que ayudar a empezar y, sobre todo, seguir.

No hace falta que los implementes todos a la vez. Prueba algunos, y cuando los hayas implementado vuelves a leer este post para seguir probando otros.

1)    Empieza meditando durante solo 2 minutos.

Te recomiendo empezar con pasitos pequeños. Solo dos minutos de meditación. ¿Verdad que conseguir un par de minutos para meditar es viable? Pues perfecto. Empieza meditando 2 minutos al día durante una semana.

Si eso va bien, ve incrementando otros 2 minutos diarios durante otra semana.

Si todo va bien, puede ir incrementando el tiempo poco a poco. ¡En tan solo un mes llegarás a 10 minutos de meditación al día, lo cuál ya sería fenomenal!

2)    Hazlo todas las mañanas, nada más levantarte

Yo te recomiendo que sea lo primero que hagas después de levantarte.

Durante los primeros días, ponte un post-it de recordatorio en un lugar bien visible. Lo importante es que seas constante día tras día, para que lo conviertas en costumbre.

3)    No te preocupes por cómo hacerlo – hazlo y punto

Deja de preocuparte por dónde sentarte, cómo sentarte o qué ponerte. La silla, la colchoneta, la postura o la ropa; ahora mismo no te debes liar con estos temas. Ya habrá tiempo para que vayas perfeccionando todos esos aspectos.

Lo esencial es que te sientas, en una silla o en el suelo, con la espalda erguida, y te centres en la meditación en sí. ¡Cierra los ojos y respira!

4)    Cuenta tus respiraciones

Enfoca tu atención en tu respiración. Date cuenta cómo entra el aire por tu nariz. Cuenta “1”.

Sigue el camino del aire hacia tus pulmones, y cuenta “2” mientras sientes como el aire sale por tu boca.

Repite el proceso hasta que llegues a “10” y empieza de nuevo. Mantén una respiración constante y relajada en todo momento.

5)    Cuando tu mente se dispersa, vuelve a enfocarte en la respiración

Tu atención se dispersará hacia otros pensamientos. Esto es normal. Nos pasa a todos.

Te causará un poco de frustración, pero no pasa nada por perder el enfoque en tu respiración.

Simplemente sonríe y vuelve a centrarte en tu respiración, y vuelve a empezar a contar por “1”. Al principio es lo que hay.

Verás como con la práctica irás mejorando poco a poco.

6)    Aprecia tus pensamientos

Cuando durante la meditación surjan esos pensamientos y emociones, ten una actitud de aprecio hacia ellos. Trátalos como amigos, no como intrusos o enemigos. Forman parte de ti. Ámalos.

7)    No intentes “vaciar” la mente

Muchas personas piensan que se trata de vaciar la mente o de parar los pensamientos. Nada más lejos de la realidad. A veces ocurre, pero no es la finalidad de la meditación.

La mente es una fábrica de pensamientos, y no podemos apagarla al instante. Es normal que surjan pensamientos. No trates de rechazarlos, de juzgarlos y no hagas fuerza por evitarlos. Sé comprensivo y tolerante con ellos. Intenta practicar a poner tu atención en tu respiración, y practica un poco más cuando se dispersan tus pensamientos.

8)    No te preocupes por hacerlo mal

Inevitablemente te preocuparás por si “lo” estás haciendo “mal”. Nos pasa a todos. Pero quédate tranquil@, porque no hay una manera “perfecta” para meditar. Siéntate feliz con lo que estás haciendo y ya está.

9)    Conciénciate de cómo te sientes

Cierra los ojos, respira relajadamente por la nariz y expulsando por la boca.

Céntrate en darte cuenta de cómo te sientes. ¿cómo sientes tu cuerpo? ¿qué tal sientes tu mente? ¿qué emociones sientes? Cualquier cosa que sientes es completamente OK.

10) Enfoca tu atención en cada pensamiento o emoción que surja

Durante esa primera semana de práctica de meditación, nos centraremos en la respiración. Con el tiempo, al meditar podrías ir enfocando tu atención en aquellos pensamientos/emociones que surjan espontáneamente.  Quédate un rato con ese sentimiento, y ten curiosidad por ello. Observa cómo las emociones surgen y se vuelven a ir.

11) Empieza a conocerte mejor a ti mismo

Meditar no consiste solo en centrar tu atención. Se trata de aprender cómo funciona tu mente.

¿Qué está pasando ahí dentro?

Al principio resulta un poco turbio, pero al “darte cuenta” de como tu mente empieza a dispersarse, cómo eso te genera frustración, o cómo intentas evitar esos sentimientos difíciles, comenzarás a entenderte mejor a ti mismo.

12) Hazte amigo de ti mismo

A medida que te vayas conociendo mejor, trata de mantener una actitud “amistosa” en lugar de una crítica. Estás empezando a conocer a un amigo. Sonríe y muéstrate amor a ti mismo.

13) Explora tu cuerpo

Conforme vayas mejorando la atención a tu respiración en tus sesiones de meditación, puedes ir enfocando tu atención en explorar tu cuerpo. Lleva tu atención a recorrer tu cuerpo.

Empieza en la coronilla de tu cabeza. ¿Cómo se siente? Mueve tu atención lentamente hacia a tu frente, tus sienes, tus ojos, y así vas bajando hasta la planta de tus pies.

Trata de concienciarte cómo se siente cada parte de tu cuerpo.

14) Observa la luz, los sonidos y la energía

También puedes poner tu atención en la luz que te rodea. Solo mantén la vista fijada en un punto y “observa” la luz en la habitación en la que te encuentras.

Otro día, solo concéntrate en notar los sonidos.

Otro día, intenta notar la energía en la habitación a su alrededor (incluidas la luz y los sonidos). Puedes hacer el ejercicio tanto con los ojos cerrados como con los ojos abiertos.

15) Comprométete de verdad

Es importante que te lances a meditar por primera vez. Y más importante aún, que después de la primera vez repitas al día siguiente. Y al siguiente…

No digas simplemente: «Claro, lo probaré». Es fundamental que te comprometas. Plantéate a ti mismo meditar diariamente durante al menos un mes. Para ir cogiendo el hábito.

16) Cualquier lugar es bueno para meditar

Si algún día estás de viaje o te surge un imprevisto por la mañana, puede hacer meditación en el transporte público, en tu oficina, en un parque o durante tu viaje. Cualquier lugar es bueno, lo importante es que encadenes un día detrás de otro, de manera continua.

17) Empieza practicando con meditación guiada

Si te ayuda, puedes intentar seguir las meditaciones guiadas para empezar.

Las puedes encontrar por ejemplo en podcasts o en Youtube. También hay aplicaciones móviles. Yo personalmente recomiendo la app de Headspace, que es la que uso yo. Es de pago, aunque tiene varios módulos gratuitos que van muy bien para iniciarte.

18) Hazlo acompañad@

A mi personalmente me gusta meditar solo, pero también puedes hacerlo con tu pareja, con tu hij@ o con un@ amig@.

Reportar a otra persona que hayas cumplido con tu sesión de meditación diaria puede ser una ayuda muy valiosa. Rendir cuentas a esa otra persona puede ayudarte a seguir meditando por más tiempo, y a formar ese hábito.

19) Cuando termines, sonríe y céntrate en cómo te sientes

Cuando hayas terminado con tus dos minutos, sonríe.

Abre los ojos lentamente, y permanece quiet@ por un momento.

Date cuenta como te sientes en ese instante.

Da las gracias por haber tenido este tiempo para ti mismo, por haber cumplido con tu compromiso, y por haber tomado el tiempo para conocerte y hacerte amigo de ti mismo.

Por haber tenido esos dos minutos increíbles en tu vida.

Como la meditación puede cambiar tu mente

Nuestra mente es como una autopista. En los momentos de estrés, esa autopista es un ir y venir de muchos pensamientos y emociones.

Imagínate que tú te encuentras parado en la mediana de esa autopista, en medio de todo ese tráfico denso. La sensación que te invade, viendo como los vehículos (tus pensamientos y emociones) pasan de un lado para otro, es abrumadora.

Cuando meditas, en vez de estar en medio de ese tráfico denso de pensamientos y emociones, es como si te alejaras y te sentaras a unos cientos de metros de esa autopista.

Verás como la sensación es totalmente distinta. Si cierras los ojos, no verás y seguramente ni oirás el tráfico. Y aunque percibas el sonido de ese tráfico, lo percibes como muy lejano. Sentirás mucho menos agobio, y tendrás la mente mucho más serena.

Meditar para mi básicamente es centrarse en la respiración. La respiración es la esencia del presente. Centrándote en tu respiración, podrás realmente vivir el momento.

Los beneficios de la Meditación

Meditar puede cambiar tu mente y tu cuerpo. Los estudios han demostrado múltiples beneficios que puede dar la meditación:

  • Ayuda a descansar y a relajar la mente
  • Mejora la calidad del sueño
  • Aumenta los sentimientos de empatía, compasión y amor
  • Baja los niveles de miedo, ansiedad y depresión
  • Mejora la estabilidad emocional
  • Mejora el estado de ánimo
  • Ayuda a tener mayor conciencia personal
  • Aumenta la capacidad de concentración
  • Mejora la memoria
  • Reduce la presión sanguínea
  • Relaja la tensión muscular
  • Fortaleza el sistema inmunológico y mejora la salud en general.

Meditación y Éxito

Steve Jobs, Madonna, Oprah, George Lucas, Kobe Bryant, LeBron James, Paul McCartney, Tony Robbins, Clint Eastwood, Ray Dalio, Jennifer Aniston, Arnold Schwarzenegger, Beyoncé, Richard Gere, Angelina Jolie, Tiger Woods, Pau Gasol, el Dalai Lama, …

Son algunos ejemplos de personas que tienen el hábito de meditar. Algunos son empresarios. Otros son artistas, deportistas, políticos, o lideres espirituales.

Tod@as ell@s son considerad@s por muchos como las personas más exitosas en sus respectivos campos.

Todos ellos ya usan el poder secreto de la meditación. Es una herramienta fundamental que no debe faltar en tu agenda para el éxito.

foto: Ataner007 (Pixabay)


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